Esa profunda tristeza,
ese dolor escondido,
esa mirada perdida,
esa ausencia infinita,
ese profundo vacío.
Eran sus ojos,
pero no los reconocía.
Parecía su sonrisa,
pero no podía ser la suya.
Agotada,
silenciosa,
distante,
inerte.
Esperará a la primavera
para despertar de su pesadilla.
Esperará acurrucada
en algún rincón.
Esperará a que el sol
la vuelva a iluminar.